Iré por esos fuertes y fronteras La influencia de San Juan de la Cruz en Cervantes es mayor de lo que pueda parecer en un principio, no solo el carmelita influye en el escritor, sino que su obra puede verse representada en la obra cervantina, en especial, en los episodios en los que Quijano baja a la cueva de Montesinos, buscando esa paz y ese sosiego, “dejando ya mi casa sosegada”; se introduce el Quijote en una caverna donde el tiempo se transforma, en la interior bodega donde “quedéme y olbidéme” porque allí soñó con su amada Dulcinea. Y, qué es el caballero andante sino una especie de santo carmelita que va en busca de la luz del alma, del verdadero sentir del alma, en busca de Dios, en este caso, de su ideal de belleza y de bondad, transfigurado en la forma de Dulcinea del Toboso. Una dulce herida, un fuego que no quema. Don Quijote transita todos los estados del hombre hasta la locura en lucha de un ideal que sabe que no existe, y que, sin embargo, defiende has...
Versiculos in me narratur scribere Cinna. Non scribit, cuius carmina nemo legit.