Lobo Antunes
En 1999, con apenas 24 años, fui hasta Lisboa en tren desde Madrid para conocer a un escritor que me había deslumbrado: Lobo Antunes, del que había leído solo En el culo del mundo , (1979), y como escritor incipiente solo pude sentirme desbordado por esa forma de expresar el sentimiento amoroso, mezclando las memorias de la guerra, y una sentimentalidad trasnochada, en una larga noche de confesiones entre un hombre y una mujer. Generalmente, y, por desgracia, los autores que se leen en la juventud van perdiendo la calidad que le atribuíamos cuando éramos jóvenes, pero, en este caso, siempre que he vuelto a Lobo Antunes no ha perdido, para mí, ese empuje inicial, que ahora, se ha convertido en otra cosa, en la capacidad tal vez nata de narrar de una manera única, que es lo que diferencia, a la postre, a un escritor de otro. Ahí están intactos, por ejemplo: Onetti, Levrero, Lerín, los monstruos de la narrativa no cambian, te hacen cambiar a ti tu perspectiva como escritor. Not...