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Entradas

Física de la tristeza. Gueorgui Gospodínov. 2026.

 Desde hace unas décadas atrás, la mejor literatura del continente europeo, o dicho de otro modo, la literatura que más me interesa, se está escribiendo desde Europa central, si es que alguna vez no ha sido así. Tal vez exagere, o tal vez, el negocio editorial en España esté en declive, en un declive que suma derrota tras derrota, primando las ventas frente a la calidad literaria.  Pongo por caso, no ya a Kafka, por demasiado obvio, sino también a Broch, a Walser, a Canetti, a Benjamin, a Musil, a Rilke, a Cioran, a Hrabal, no sé, tantos y tantos, incluso a Lou Andreas Salomé; quizá esté un poco obcecado con la forma de contar de Centroeuropa, porque es la forma de contar, y tal vez la falta de adornos, la que convierte a esa literatura en algo fascinante; tal vez se trate de la falta de sacarina estética a la que tan acostumbrados estamos aquí en la península de los libros vacíos, a esa pátina embellecedora del recuerdo y de las experiencias tipificadas por editoriales miedo...

El libro blanco. Vicente Luis Mora.

  El libro blanco Vicente Luis Mora La Caja Books 2026 Proyecto sobre el silencio.  Se sostiene toda la narración en leves afirmaciones originadas en torno al silencio. Estas afirmaciones breves, como versos, algunas como aforismos, otras como sentencias, mantienen muy bien el pulso y el ritmo de todo el libro. Considero que la función poética predomina aquí sobre las demás, partiendo del prólogo que da cuenta de una situación que origina el revelado de este original alfabeto blanco: las valencias de cada una de las letras desveladas por un grupo de personas que permanecen en el mutismo y que el autor da a conocer.  No hay lugar aquí para lo verdadero o lo falso, creo que son dos categorías que no hacen al caso. Se trata, como en Zarathustra, de comunicar una verdad solo conocida por él.  Construido como tratado poético, numerado en sus partes, lo que cohesiona el todo, discurre en torno a unos corchetes en la esquina superior de la página que reflejan cada una de la...

Yodo en los labios. La Garúa. 2026. Juan Pablo Zapater.

Yodo en los labios . Editorial La Garúa. 2026. Juan Pablo Zapater El reciente volumen de Juan Pablo Zapater nos lleva a un nuevo lugar poético. Poeta de lo cotidiano, así lo demostró en sus otros libros, sin embargo, en esta nueva entrega, nos conduce al mundo del haiku. La proliferación del h aiku  en los últimos cien años en la  poesía europea , es un hecho ampliamente estudiado por la crítica; sin embargo, en los últimos quince, esta forma tradicional japonesa ha sufrido un crecimiento exponencial debido, en parte, a su aparente facilidad, aunque la dificultad de su ejecución es definitiva. Haikú: imagen + sensación; condensado en una manera estrófica  5/7/5 . El  haiku   describe una emoción para hacerla eterna, una efímera imagen, frágil pero grandilocuente, con pocas palabras. Expuestas las bases métricas de este fenómeno, los poetas tienen que hacer acopio de sabiduría para introducir un sentimiento en los tres mínimos versos, que no siempre se consigue, ...

Las barcas

 Cincuenta años después de las últimas lluvias, aquella poza volvió a llenarse de agua, empezó a brotar porque comenzaron a llenarse los sistemas kársticos escandidos de la piedra, las filtraciones gota a gota llenaban los espacios y las rugosidades del sistema pétreo subterráneo, y así, el agua comenzó a manar a borbotones desde cada porosidad diseñada en la materia oscura desde la noche de los milenios, cueva de montesinos, ya que, la última vez que corría el agua por aquellas profundidades estaban en la tierra aún los cebros, animal extinto en latitudes semiboreales que corrían por encima junto a bisontes y mamuts peludos de extensiones frías, y el hombre pintaba su alfabeto; bostezo temporal para el terreno, para el hombre, en cambio han pasado milenios de sequías, y alfabetos de distancia, océanos de arena y tiempo, después se inventó la rueda, el hacha de sílex, el bronce, los exvotos petitorios, las figuras de madera que representaban a fértiles mujeres, las quijadas de burr...

Prólogo a la reedición de "ahora blancanieves cojea algunas veces de mi mano" de Manuel Lombardo Duro. 1974-2026

ahora blancanieves cojea algunas veces de mi mano Unión Tipográfica, Jaén, (1974). Manuel Lombardo Duro   Prólogo Posicionada la estética de Lombardo Duro, (Jaén, 1944), en la encrucijada intelectual de finales de los 60 y comienzos de los 70; situada su poesía tras los restos del naufragio novísimo y la deriva de la estética pop , ya cansada de la imagen y sus recurrencias; superada la escuela del medio siglo que derivase hacia otras sentimentalidades poco productivas. Supera, asimismo, la lírica de Lombardo, ese buenismo neofolclorista asignado por los cánones más reaccionarios a la poética andaluza, a los alargados resabios del Lorca más primero, a la dicción simbolista machadiana del recuerdo. La solución estética de cierta poesía española de finales de los sesenta, fue, la decantación natural hacia el experimentalismo poético que aparece con los libros de José-Miguel Ullán, sus famosas tachaduras, fotografías retocadas o alfabetos inventados,  o con la poesía...
Metazoa   Jekyll & Jill (2026) Las miniaturas narrativas de Ferrer Lerín Conozco a Ferrer Lerín desde hace más de quince años. Creo que puedo afirmar que no le gusta la literatura, o más específicamente, no le gusta hablar de literatura, o, siendo aún más preciso, no le gusta hablar de su literatura.  En las últimas presentaciones estuvo disertando sobre la raíz de un apellido, comparándolo con la toponimia, y después con la ornitoponimia, materia en la cual, se queja Lerín, los diccionarios no están muy puestos.  Una vez en Torredonjimeno, su patria chica del sur, estuvo recabando historias del pueblo y los apodos, que le parecían dignos de protagonizar algunos de sus textos, pero nada de literatura. Piturda, mítico cartonero y Paco Meriendas, por ejemplo, ahora un potentado dueño de restaurantes españoles en Inglaterra. El amor a las palabras lo caracteriza, a los topónimos, y principalmente, a los animales, a todos, desde el lagarto, a la tortuga, desde el camaleón...

Lobo Antunes. Memorias de una Lisboa lejana.

 En 1999, con apenas 24 años, fui hasta Lisboa en tren desde Madrid para conocer a un escritor que me había deslumbrado: Lobo Antunes, del que había leído  En el culo del mundo , (1979), y como escritor incipiente solo pude sentirme desbordado por esa forma de expresar el sentimiento amoroso, mezclando las memorias de la guerra, y una sentimentalidad trasnochada, en una larga noche de confesiones entre un hombre y una mujer. Generalmente, y, por desgracia, los autores que se leen en la juventud van perdiendo la calidad que le atribuíamos cuando éramos jóvenes, pero, en este caso, siempre que he vuelto a Lobo Antunes no ha perdido, para mí, ese empuje inicial, que ahora, se ha convertido en otra cosa, en la capacidad tal vez nata de narrar de una manera única, que es lo que diferencia, a la postre, a un escritor de otro. Ahí están intactos, por ejemplo: Onetti, Levrero, Lerín, los monstruos de la narrativa no cambian, te hacen cambiar a ti tu perspectiva como escritor. Notas es...