Ir al contenido principal

En Jaén donde resisto, de Martín Paredes Aparicio, sobre Césped seco


El oficio de leer no está todo lo reconocido que merece. No me refiero al noble ejercicio de la crítica literaria, tan fundamental en estos tiempos de muchas publicaciones, sino al mero hecho de coger un libro. Leer, parece ser, que no está bien visto en esta sociedad que prefiere otros hábitos de consumo, más rápidos y poco complejos.

Sin embargo, Yo, voy a reivindicar la lectura como algo inherente a la salud mental del ser humano.

Cada persona crea sus propias condiciones para que su lectura sea plena y enriquecedora, incluso algunos eligen acompañarla con un poco de música, generalmente clásica. Esta, te permite nadar entre las palabras, sin perder la concentración. Las melodías son unos hermosos remos que te llevan a la orilla de la playa, al final del libro, que ya amarás siempre.

A mí, me gusta leer cuando declina la tarde, justo en el instante en que sol y la luna se intercambian sus posiciones en un camino de naranja cielo. La suerte de poder contemplar esta transformación celestial desde mi ventana, es una dádiva quizá inmerecida.

El último libro leído se llama Césped Seco. Su autor es Joaquín Fabrellas. Tengo la inmensa suerte de conocerlo. Es además de un gran poeta (consagrado en los niveles más altos de nuestra poesía patria), un excepcional filólogo.  Hace poco tiempo, recién comenzado el año nuevo, tuve la suerte de asistir a un recital de poesía en el que él participaba. Su voz de catedrático amigo, su maravillosa dicción, convirtieron los versos recitados en una sinfonía muy especial. La musicalidad de sus versos fueron un alivio en estos tiempos de pandemia.

Pero vamos a centrarnos en su último libro. Ciertamente no soy crítico literario, ni pretendo serlo. Carezco de los conocimientos técnicos propios del oficio. Sin embargo, me van a permitir hablar de la obra, utilizando como hilo conductor mis emociones.

Es el libro, un conjunto de relatos, donde lo cotidiano y lo mágico se funde de manera magistral. El autor consigue captar nuestra atención no solo con las historias que propone, sino también con la construcción de las frases. Leer a Joaquín es mirar un cuadro de Fortuny. La belleza de su escritura emociona tanto o más que lo cuenta. Estamos pues, ante un pintor de letras. Su literatura es tan alta como el sol.

He leído Césped Seco, dos veces. Lo consideró ya un libro de aprendizaje, con el que quiero ir avanzando en este oficio de escribir. Es una obra que pronto estará en los programas de enseñanza.

El sol se va perdiendo por las montañas cercanas. El camino naranja del cielo alerta del comienzo. Suena Claro de Luna. La luz de la sonata nos descubre la próxima lectura.

Comentarios

Entradas populares de este blog

Prólogo a la reedición de "ahora blancanieves cojea algunas veces de mi mano" de Manuel Lombardo Duro. 1974-2026

ahora blancanieves cojea algunas veces de mi mano Unión Tipográfica, Jaén, (1974). Manuel Lombardo Duro   Prólogo Posicionada la estética de Lombardo Duro, (Jaén, 1944), en la encrucijada intelectual de finales de los 60 y comienzos de los 70; situada su poesía tras los restos del naufragio novísimo y la deriva de la estética pop , ya cansada de la imagen y sus recurrencias; superada la escuela del medio siglo que derivase hacia otras sentimentalidades poco productivas. Supera, asimismo, la lírica de Lombardo, ese buenismo neofolclorista asignado por los cánones más reaccionarios a la poética andaluza, a los alargados resabios del Lorca más primero, a la dicción simbolista machadiana del recuerdo. La solución estética de cierta poesía española de finales de los sesenta, fue, la decantación natural hacia el experimentalismo poético que aparece con los libros de José-Miguel Ullán, sus famosas tachaduras, fotografías retocadas o alfabetos inventados,  o con la poesía...

LISTA DE LIBROS LEÍDOS EN 2026.

  Libros leídos en 2026. Libros leídos en libro digital, móvil, ordenador o en papel. Enero: -1.-  Solenoide . Mircea Cartarescu. En proceso. Digital. Al igual que Nostalgia , la literatura de Cartarescu es densa, sólida, morosa en sus detalles. Literatura basada en la vivencia del yo. Recuerdos de infancia y juventud entremezclada en la vida del personaje.  Conforme te vas adentrando en su lectura te ves más cautivado por su prosa, se va haciendo cada vez más densa, intensa, una atmósfera creciente, viscosa conforme vas entrando en esa casa. Me pregunto cuánto tiempo tardaría en escribir algo así, o en corregir toda esa magna novela. La capacidad para adentrarse en un universo casi borgiano en un laberinto creciente de la casa-aparato que se ramifica, metáfora de la creación - 2.-  Barcelona no existe . David Castillo. Papel. Para Zenda.https://www.blogger.com/blog/post/edit/204501520008729175/4023491932180821908 La visión distópica de un futuro no muy lejano es un ...

Aquí nos meamos en los frisos góticos

 Somos un pueblo que se mea en sus frisos góticos.                                          Friso gótico del maestro Egas de la catedral de Jaén Somos una ciudad-pueblo que deja colchones y basura en los callejones antiguos, en los paños góticos, ay, en Jaén, la tierra del quejido, el pueblo hecho de pueblos, porque nadie es de Jaén, Jaén, nadie es de aquí-aquí, todos nuestros muertos vienen de fuera, de Benatae, de Albánchez de Mágina, de Beas, de más allá del más allá, porque nadie, nadie en esta santa tierra descompuesta tiene los santos cojones de hacer una autovía, no se vayan a enfadar en Madrid o en Sevilla, porque se tarda más en llegar a los pueblecillos de la sierra de Segura desde la capital que a Madrid, porque eso sigue pasando y a todos nos da igual, miramos a otro lado, somos la tierra de la decadencia, y nos conformamos con lo que se les cae a...