Ir al contenido principal

LISTA DE LIBROS LEÍDOS EN 2026.

 Libros leídos en 2026. Libros leídos en libro digital, móvil, ordenador o en papel.

Enero:

-1.- Solenoide. Mircea Cartarescu. En proceso. Digital. Al igual que Nostalgia, la literatura de Cartarescu es densa, sólida, morosa en sus detalles. Literatura basada en la vivencia del yo. Recuerdos de infancia y juventud entremezclada en la vida del personaje. 

Conforme te vas adentrando en su lectura te ves más cautivado por su prosa, se va haciendo cada vez más densa, intensa, una atmósfera creciente, viscosa conforme vas entrando en esa casa. Me pregunto cuánto tiempo tardaría en escribir algo así, o en corregir toda esa magna novela.

La capacidad para adentrarse en un universo casi borgiano en un laberinto creciente de la casa-aparato que se ramifica, metáfora de la creación

- 2.- Barcelona no existe. David Castillo. Papel. Para Zenda.https://www.blogger.com/blog/post/edit/204501520008729175/4023491932180821908


La visión distópica de un futuro no muy lejano es un disfrute de leer, Barcelona se puede llegar a convertir en eso que cuenta Castillo en el libro, si no es ya así. Habla de Ballard, y esto me lleva a querer leer a Ballard.

- 3.- The Atrocity Exhibition. J. G. Ballard. Papel. En inglés. Este libro, sugerido por la lectura de Barcelona no existe, es un libro complicado de leer, no tiene una trama definida, sino que está construido sobre los ataques de pánico y ansiedad del protagonista, y sobre otros personajes del hospital; obsesionado el autor con el asesinato de Kennedy y Malcolm X, así como Jackie Kennedy y Elizabeth Taylor, que se repiten en diferentes pantallas en plena crisis mental. Lo interesante es que no se sabe si lo que está narrando es la realidad o lo que se figura que es real en sus crisis nerviosas.


Virgen sodomizada por los cuernos de su propia castidad. Dalí.

Después de cada segmento narrativo, me niego a llamarle capítulos, introduce el autor notas aclaratorias del proceso creativo. Notas añadidas en ediciones posteriores. Hacia mitad del libro se hace repetitivo porque las imágenes son las mismas, y los pintores también, es una incursión en las mismas obsesiones. Quizá funcionase mejor como novela gráfica. Obras de Tom Wesselman.



Montado casi todo en imágenes de Max Ernst, Hans Bellmer, Dalí, y escenas de Elizabeth Taylor, Mia Farrow, la crucifixión, la geometría, el viaje psicotrópico, el hospital. 


Muñeca del artista polaco Hans Bellmer.
Referencia a muchos autores como Kraft-Ebbing, autor de Psycopathia Sexualis. 1886. Libro de las perversiones sexuales.
Visiones de Benidorm, en realidad de toda la costa turística europea-mediterránea, hasta las costas de Grecia, donde Ballard pasó algún tiempo, piensa que puede Europa rivalizar con California. Toda esa línea imaginaria de costa que atraviesa diferentes países cuenta, contaba cuando la escribió, con unos 5o millones de habitantes, que hoy se habrá duplicado.
El libro tienen, en sí una potente carga visual, la kinestesia que se esconde en todo acto sexual, en todo acto comunicativo, en el judo, en el tango, etc.
Lo he terminado con una sobredosis de imágenes no muy agradables: este libro hubiese funcionado muy bien como novela gráfica. Es abrumadora la cantidad de imágenes icónicas que recoge, terminando ya con Reagan  y los deseos sexuales de Marilyn Monroe, Elizabeth Taylor, Kennedy, Jackie Kennedy, el coche bajando la calle en Austin donde ocurrió el atentado. Ha habido momentos de angustia, parecía una sesión de La naranja mecánica cuando le obligan a ver todas esas imágenes de violencia y tortura.

- 4.- The Penguin Book of Oulipo. En papel. En proceso. Libro para picotear, puesto que leerlo del tirón, al ser de autores diferentes, hacen de su lectura y de la temática, algo complicado de seguir. De aquí, por ejemplo, me han surgido nuevas historias para escribir. Es muy inspirador, pero no tienen una lectura seguida, al ser muy experimental.

- 5.- Poesía completa  de Eduardo Haro Ibars. En papel. En realidad es una relectura, lo leo a saltos, principalmente para ver las posibles influencias en otros poetas de este poeta maldito. Originalidad en el léxico, técnica buena, conocedor del verso medido, imágenes impactantes, del mundo de la droga, de la noche, de los chaperos.

- 6.- ahora blancanieves cojea algunas veces de mi mano. En papel. Lo he releído para escribir un pequeño prólogo para Piedra papel Libros. Primer libro de Manuel Lombardo Duro. 1974.

-7.-  Lectura de Alias. Bioy Casares y J.L. Borges al alimón. Un caso curioso de inspiración mutua, las novelitas mejoran, en algunas ocasiones, la literatura de ambos. Bustos Domecq e Isidro Parodi son los personajes inventados por ambos para dar rienda suelta a sus intereses detectivescos. Hay relatos tan complicados que no se resuelven bien, y otros, muy hilarantes, paródicos y llenos de humor fino, que era la intención inicial de esta provechosa colaboración. Es la obra completa reunida en un solo volumen, especialmente destacable es Los orilleros, cuyos personajes, ocupan unas pocas páginas en cada relato separado, y se van uniendo unos textos con otros en mutua influencia.

- 8.- Metazoa. En papel, Ferrer Lerín. Para Zenda. Leído primero en ordenador, lo cual detesto, y dentro de poco en papel. 

- 9.- Las crines. En papel. Marc Colell. Para Zenda.

Es una delicia leer a Colell, intento sacarle algún fallo a la narrativa, pero no hay forma de encontrarle un fallo. La narración discurre tranquila en una quinta apartada del mundo en la Pampa argentina. No sabemos las causas por las que el protagonista se ha marchado allí, pero su vida es diferente, llena de instantes, el ciclo de los animales, de la hierba, de los vecinos lejanos.

- 10.- La catedral de Jaén: Armonía perfecta. Antonio Ortega Suca.

Leo este libro para recordar nombres de arquitectos, en especial el que construyó el remate de la capilla del Sagrario, Ventura Rodríguez. No hay un arquitecto único como todos piensan, el plan original de Vandelvira estuvo a punto de ser una catedral gótica, como se estaban haciendo en muchas otras ciudades de España: Burgos, León, Sevilla, pero prefirieron cambiar el estilo, afortunadamente, y convertir a la de Jaén en la catedral más importante en cuanto al estilo y la disposición de los elementos intervenidos, pensada como un gran salón en el interior, intervinieron una larga lista de los arquitectos más eminentes de los siglos XVI, XVII, y XVIII, que es cuando se terminó la catedral capitalina. De haber sido gótica, hubiese pasado desapercibida. La portada como un arco del triunfo, así como el ábside que imita la forma de arco del triunfo. Juan de Aranda Salazar, autor de la cúpula, y las entradas norte y sur. Eufrasio de Rojas de la fachada, Egás en la parte gótica primigenia, Vandelvira en la Sacristía, Ventura Rodríguez en el Sagrario. José Gallego y Oviedo  en el  coro barroco del centro del templo. Blas Antonio Delgado en las galerías superiores. Miguel de Quesada que remató las galerías interiores. Los escultores Roldán y Lucas González en la actuación de la fachada. San Pedro, San Pablo, La Asunción, los evangelistas.

- 11.- Magistral. Rubén Martín Giráldez. Jekyll &Jill. 2016.

Como es un libro tan breve, he vuelto a leerlo. Soy un mal lector. Leo a la vez muchos libros, y casi siempre, unos me llevan a otros, a veces, por aburrimiento, otras, por necesidad. Recuerdo que me gustó mucho, pero lo he olvidado por completo. Narración contra la chabacanería en la literatura. Nos propone un juego de estilo, un texto que es una crítica y una superación del lenguaje en sí. Libro que encierra otro libro encontrado en una librería californiana.

-12.- Canon de cámara oscura. Amo a Vila-Matas. Aunque da la sensación de que sus libros son todos un poco igual, entiéndaseme, que giran en torno a los mismos temas o a sus variaciones y obsesiones, los libros, los escritores, la biografía, la semificción, la máscara del escritor. Como todo en Matas, me gusta, llevo unas pocas páginas y promete.

¿Qué es un autor? ¿Qué es una obra? ¿Cuáles son los límites de la creación? ¿Por qué existen las obras que existen? ¿Qué hacen posible que una obra sea una obra? Todo esto que parece un cliché no lo es en las páginas de Vila-Matas. ¿Qué libros formarían parte de tu canon personal, de tu canon intempestivo?

Los límites de la creación en los Denver-7, a modo de replicantes de Blade Runner, capaces de generar creatividad, un tipo de IA avanzado insertados en un cuerpo robótico. ¿Sueñan los Denver con libros eléctricos? Glantz es una obra que no existe.

La conciencia del autor, la conciencia viva del escritor, esa voz que habla dentro de cada uno. Esa voz creativa que el Denver 7 escucha claramente, una que se separa de su conciencia activa y le dice qué escribir.

Es una novela muy interesante, siempre a medio camino entre el mundo de la creación, en este caso desde el punto de vista de un Denver 7, un robot programado que tiene insertado recuerdos y un algoritmo de improvisación humana, esto es una metáfora de las nuevas tecnologías en la creación, las capacidades generativas de la IA, las posibilidades de la creación tradicional, la mezcla de ambas: el Auctor y el narrador, y la selección de un canon de libros que debe hacer el protagonista mientras espera la vuelta de su hija Ryo. Libro y más libros, frases y más frases.


FEBRERO

Hay toda una literatura en los márgenes, desde editoriales con proyectos más pequeños, y sin duda más certeros que no son los del puro mercado. 

Dejemos las polémicas para las grandes editoriales que buscan el rendimiento, antes que la propia obra, como se ha visto con la última obra de Juan del Val, o la tan vitoreada La península de las casas vacías, cuya lectura abandoné, por falta completa de interés y por una redacción cursi y facilona.

También ha llegado el último libro de Ricardo Menéndez Salmón, Arca, en Seix Barral, cuya lectura y análisis haré más adelante, después del de Vila Matas y de El mundo acabará en viernes.


13.- Se suma el libro de Moyano: El mundo acabará en viernes. He terminado la lectura de Las crines, y este nuevo libro de Moyano me interesa bastante; quedé sorprendido por su Imperio de Yegorov y las historias cortas de La versión de Judas, y me parece que esta nueva novela puede ser fantástica. Junto a Ángel Olgoso, Madera de deriva, Colell y Moyano, componen la tríada particular de nuevas (y viejas) voces de la literatura y la cuentística actual. Me refiero a autores que siguen escribiendo y se encuentran en la edad mediana. A estas voces habría que sumar, dentro de la narrativa, a Miguel Ángel Zapata, no olvidemos su Poética del ermitaño, en Baile del sol, y Carlos Castaño Senra, Cuatro escayolas, publicada en Sloper.

14.- Arca. Ricardo Menéndez Salmón. Seix Barral. 469 páginas. En proceso. Reseña en el blog

Destaca la extensión del libro, casi 500 páginas,  cuando la tendencia actual es a publicar libros que ronden las 200 páginas, no vaya a ser que se asusten los lectores, ya acostumbrados a no leer más de un texto de pocas palabras en pantalla digital. Hay una tendencia reconocida en los guiones de TV a la repetición y a la simpleza, así los lectores se sienten bien en una serie o libro que redunde en lo mismo, teniendo  la sensación de encajar, puesto que han entendido la serie, o el libro, esto se hace en las grandes plataformas de entretenimiento masivo. Ejemplo de esta simpleza narrativa es La península de las casas vacías. Lector 0

Este libro está muy bien construido, a pesar de su extensión, no es que me moleste la extensión del libro, sobre todo, si está tratado con el cuidado con que Salmón trata a su novela, la cual tardó cinco años en escribir. Todo está muy medido, una literatura refrescante, de alta calidad, y su final, es de esos que me gustan, inesperado, extenso, lírico, retorcido, brillante.

Una novela excelente.

15.- Repaso la poesía de Cesare Pavese. Releo Verrá la morte y abrá il tuoi occhi. En italiano esta vez. Es estremecedor la lectura y la lucidez de Pavese, su poesía sencilla, cercana a la calle, posible influencia de su objeto de estudio, Walt Whitman.

Ante tanta mediocridad poética, ante tanto libro de autoayuda de la que se disfraza la poesía actual, volver a los clásicos es fundamental, refugio y placer.

16.- Tomás Navarro Tomás. Métrica española.

17.- Sonetos completos. Luis de Góngora. Clásicos Castalia.

18.- Poesía varia. Francisco de Quevedo. Cátedra.

Estos tres son libros de consulta para hacer un trabajo sobre el soneto 137 de Góngora.

19.- Llega Finnegan´s Wake. El Rubicón de James Joyce. Habiendo leído en español los cuentos, Ulises, en inglés The Portrait of an Artist as a Young Man, tocaba leer, ¿por qué no?, en inglés, una obra tan cautivadora, difícil y emocionante como esta. Al principio, resulta un tanto sin sentido, sin embargo, conforme se avanza por sus páginas, empiezan a juntarse los hechos, aunque en realidad no hay hechos, hay nombres, circunstancias, que se van solidificando en torno al lenguaje. Pasa algo curioso con este libro, cuando leo poesía en cualquier idioma, la leo en voz alta, así me sucede con la literatura en inglés, la leo en voz alta, para intentar mejorar la fluidez del idioma, y la pronunciación de las palabras que no conozco, pero en esta lectura leo como un niño que está aprendiendo a leer, creo que es justo lo que quería Joyce, que leyésemos como niños que están aprendiendo a leer, su dificultad, sus juegos de palabras, de sonoridades, un poco a lo Raymond Roussell, construyendo sintagmas que se basan en otros sintagmas, o palabras, o frases que suenan muy parecidas es lo que hace avanzar la historia, de vez en cuando hay fogonazos de claridad y se avanza mucho, pero, por lo general, se va despacio, lento, como en una especie de juego literario enorme, y en donde no sabes las reglas, leer el Finnegans Wake es descubrir otro mundo ¿acaso no lo es toda buena literatura? Y así sigo, picotenado de vez en cuando de este enorme cauce del velorio de Phinnegan.

MARZO

Justo el día 2 llega a casa la última obra de Gueorgui Gospodínov, Física de la tristeza. Hace ya tiempo sabía que la mejor literatura se está haciendo desde Europa central: Imré Kertesz, Bohumil Hrabal, Mircea Cartarescu, Lazslo Krasnahorkai, y Gospodínov, de la que ahora Impedimenta saca Física de la tristeza. 

A ver qué me depara este nueva entrega de G. Literatura búlgara sin estupideces, sin guerra civil de por medio, sin tener que empoderar a nadie, y todos esos constructos culturales que están arruinando la literatura española.

-20. Física de la tristeza. 2026. Reseña en Zenda.

-21. Manual de versificación española. Rudolf Baehr. Editorial Gredos. Reimpresión. 1981.

- 22. Poesía del siglo de oro. Cátedra. Ed. de Elías Rivers. Clásico entre los clásicos.

Debido a la muerte de António Lobo Antunes, decido mirar de nuevo ciertas novelas a las que les tuve/les tengo mucho cariño. La Academia sueca ha perdido de nuevo una fantástica oportunidad para celebrar la literatura del autor portugués:

23. Tratado de las pasiones del alma

24. En el culo del mundo.

25. Nao entres tao depressa nessa noite escura.

26.- Conversaciones con A. Lobo Antunes.

Nostalgia y saudade. Reseña en el blog.

27.- Llega Abril o nunca de Juan Gómez Bárcena. Es el tercer libro que leo de él, y es una voz a tener en cuenta en el panorama literario actual. Después de El cielo de Lima y de Mapa de soledades, comenzaré en breve con esta novela. Reseña en Zenda.

28.- Llega Yodo en los labios del poeta valenciano Juan Pablo Zapater, colección de haikus. Reseña en el blog

29. Llega El libro blanco, de Vicente Luis Mora. Reseña en el blog. Magnífico

El libro blanco

Vicente Luis Mora

La Caja Books

2026




Proyecto sobre el silencio. 

Se sostiene toda la narración en leves afirmaciones originadas en torno al silencio. Estas afirmaciones breves, como versos, algunas como aforismos, otras como sentencias, mantienen muy bien el pulso y el ritmo de todo el libro.

Considero que la función poética predomina aquí sobre las demás, partiendo del prólogo que da cuenta de una situación que origina el revelado de este original alfabeto blanco: las valencias de cada una de las letras desveladas por un grupo de personas que permanecen en el mutismo y que el autor da a conocer. 

No hay lugar aquí para lo verdadero o lo falso, creo que son dos categorías que no hacen al caso. Se trata, como en Zarathustra, de comunicar una verdad solo conocida por él. 

Construido como tratado poético, numerado en sus partes, lo que cohesiona el todo, discurre en torno a unos corchetes en la esquina superior de la página que reflejan cada una de las letras del silencio, porque también hay mucho de juego, de homo ludens, que nos señala, en los límites de la página, lo que él si ve, y se originan entonces las preguntas, cuál es el papel del autor, la lectura del mismo rompe el silencio que busca: 

"De lo que no se puede hablar, hay que callar", tal vez este libro sea una explicación a este dicho de Wittgenstein, casi toda la poesía moderna ha girado en torno a ese silencio creador del que surge la explosión lírica. 

El silencio previo a la palabra, en esos límites ajustados se mueve Mora. 

Digamos que la poesía es entonces lo contrario al silencio. 

El fracaso de lo callado.

El antilenguaje, lo que sirve para comunicar el silencio, el silenciés, cuyo alfabeto desvela Mora en este libro, que recuerda a Ullán con sus figuras y alfabetos alternativos, esa otra forma de decir entre la pintura, el trazo, el hueco que hay que rellenar en los poemas, un silencio primigenio.


                                                                    Vicente Luis Mora

                                                            Foto: Francisco Sánchez Montalbán


Si se trata de expresar lo callado, nadie lo hace mejor que el músico John Cage, que Mora expone en uno de sus fragmentos, y la pieza "4:33", donde el músico abre la tapa del piano y se dispone a interpretar una partitura, mientras la mano queda suspendida en el aire durante cuatro minutos y treinta y tres segundos.

Claro, que este libro es paradójico, y niega las bases de lo expresado, lo escrito es susceptible de ser leído, de ser dicho y ser performativo.

"En el eco, también tartamudea el silencio."


Imagen de un poema de José Miguel Ullán




En Ullán, el texto se va haciendo desde la imagen, se tacha, se recorta, o se pinta, se subraya; en la obra de Mora , el silencio se describe y compone la imagen total, la reflexión sobre el vacío, que es donde bascula la creación lírica, la confrontación entre vacío y existencia, la diferencia entre el dezir y el callar.

En un mundo acostumbrado a no callar, a estar siempre hablando, a hacer ruido siempre, impugnados los espacios del silencio por la huella postcapitalista de consumo y la hiperproducción de todo motivo y consecuencias.

Del homo ludens, estado arcádico del ser humano, al homo rugiens, que fabrica el ruido.

Hay mucho de crítica en este libro:

"2. Editores."

Ese silencio administrativo ejercido democráticamente hacia todos los autores que envían manuscritos.

"Los indios algonquinos que se expresaban mediante telas, dudaron durante siglos sobre si los silencios debían expresarse a través de una tela en blanco o mediante una ausencia de tela."

En realidad, este es un trabajo de investigación durante cinco años sobre las posibilidades de la expresión del silencio. Mora ha ido recogiendo material para este proyecto como él mismo afirma al final del libro, desde 2021 hasta 2025, y el resultado es digno de ser disfrutado. Una reflexión sobre lo que nos falta, el silencio en esta sociedad de ruidos.

El resultado es una reflexión poética sobre el vacío, lo callado pero que es capaz de expresar a su vez. Lleno de hallazgos memorables, de reflexiones depuradas, Mora no cae en el abismo del tópico, lo bordea y permite configurar una de las incógnitas peor estudiadas de la creación.

El silenciés es un idioma neutro y tiene declinaciones como el latín o el alemán, y, aunque carece de sonidos, se caracteriza por su potente ritmo prosódico. En él solo hay un antisustantivo: el pronombre yo.



30. Llega el pdf de Ahora blancanieves cojea algunas veces de mi mano. Reedición de la obra del poeta jienense Manuel Lombardo Duro. Más de cincuenta años han pasado desde su primera publicación.

31.- Cómic Marvel. The Ultimates 5. Me sigue sorprendiendo el lenguaje visual del cómic.

32.- Llega Labatut, La Antártica empieza aquí, libro de relatos. Parece una estrategia habitual, primero un libro largo y extenso sobre tema polémico, y más tarde colección de relatos olvidados del escritor que la editorial salva o pide que recoja aquello que sea salvable de la quema. Aunque todo el mundo alabó Maniac, a mí me pareció un libro extremadamente largo, y con un final, por llamarlo de alguna manera, confuso, no tenía nada que ver con el resto de la historia. Me parece que fue un fragmento agregado.

Hay un buen relato: La Antártica empieza aquí, muy bien construido, personajes muy bien definidos. Cada acto se comunica con otro en una sucesión de hechos gradual que acaba en obsesión. A medio camino entre relato largo y novela corta. Límites.

Labatut ensaya las fronteras naturales entre el relato tradicional y la novela. Son relatos que se mueven entre la profundidad de análisis de una novela en cuanto al desarollo de sus personajes principales, y la brevedad del relato. Labatut ha ensayado aquí esos condicionantes, así como los arcos narrativos que componen, e a la postre, la novela como se concibe actualmente.

En el primer relato, que da nombre al libro, el más extenso también, "La Antártica empieza aquí", el personaje es el mismo Labatut que investiga sobre un extraño poeta casi desconocido, a no ser en círculos militares de extrema derecha, un autor maldito- Este personaje nos lleva a otro aún más delirante, Riquelme, que encarna los mismos valores de fascista, pero con la visión de un sectario inflexible, embrollo en donde Labatut va cayendo más y más, decidido ya a convertirse en escritor, que trabaja en una revista, de la cual, lo van a echar. Es un relato que está a punto de convertirse en otra cosa, la extensión es de 61 páginas, así nacen las novelas, se van construyendo de a poco.

33.- Investigando sobre literatura de Centroeuropa, me encuentro con una obra del intelectual ruso Shishkin, La guerra o la paz, lleva muchos años viviendo en Suiza, criticando la política totalitaria de Rusia, un país exacerbado, ya que no entiende de medias tintas, o todo o nada. Por este motivo, los políticos europeos no pueden entender la política rusa, es toda exceso, y, según afirma, no está basada en la verdad, según esto, los político rusos se basan en la mentira para conseguir sus objetivos, y el pueblo ruso lo ha aceptado, con resignación o sin ella.


ABRIL

34.- Me pongo con la lectura de Abril o nada, de Gómez Bárcena.  La pérdida del hijo no es detonante de nada, tan solo representa a un personaje en crisis que no levanta cabeza y pierde el tiempo en búsquedas por internet. Argumento manido en cuanto a que el personaje es un abogado que rechaza una oferta millonaria, como en tantas películas donde se aprecia lo mismo. Reseña en Zenda.

35.- La galaxia Gutenberg. Marshall McLuhan.

Estudio de referencia sobre el paso de lo artesano a lo impreso, no solo en los libros, sino lo que significó mentalmente para la época. De lo oral a lo impreso, de los matices del oído y de la memoria a lo visual, del alfabeto fonético y su traslación a lo visual, el doble código de lo hablado y lo escrito.

Habla de cómo Sócrates y Jesucristo, por ejemplo, no confiaron sus enseñanzas a lo escrito, porque sabían que la capacidad de convencer no era la misma de manera oral y de manera escrita.

Abril. 23

Próximas lecturas:

36.- Reliquia de Pol Guasch

37.- The first person and other stories de Ali Smith. Genial. Inquietante.

38.- Espejo de sombras de Felicidad Blanc.

Este libro de Cátedra tiene la atracción de la historia y el charme de esta mujer del régimen, como tantas otras, que se vieron relegadas a un lugar secundario, por tradición y por carga familiar, como pudo ser Mercedes Formica, jurista eminente del régimen, y escritora ella misma. 

Una mujer de la alta sociedad que, paulatinamente, vio cómo su estatus social bajaba y su familia se convertía en un constructo de la decadencia, como metáfora del régimen franquista. Un régimen que se intentaba justificar culturalmente  y se rodeó de los poetas de la revista Escorial: Vivanco, Rosales, Panero, Felipe Vivanco, Dionisio Ridruejo, padre de la vidente Pitita Ridruejo, para ir abandonando el apoyo a un régimen que iba, supuestamente, a durar poco, y que se convirtió en un pesadilla para muchos de estos poetas. 

Blanc siempre fue conocida por ser la esposa de uno de los poetas oficiales del régimen: Leopoldo Panero, y por ser madre de Juan Luis Panero, Leopoldo María Panero, el poeta salvaje por antonomasia, el niño pijo del barrio de Salamanca que lamía los charcos después de ingestas de LSD, y Moisés, "Michi" Panero, protagonistas, a su vez, de uno de los mejores documentales sobre la época del franquismo tardío, El desencanto, 1976, de Jaime Chávarri, pero rodada en pleno estertor del régimen.



Amiga de intelectuales y artistas, fue Blanc testigo directo de las corruptelas del régimen, amiga de poetas, famosa es la correspondencia y el amor no correspondido con el poeta Luis Cernuda en su exilio americano. Familia Blanc, por parte de su marido de Escrivá de Balaguer, y por otra, novia de un sobrino de Francisco de los Ríos, emparentada con la alta alcurnia intelectual de España.

Espejo de sombras es su heterobiografía escrita con la periodista Natividad Massanés.

Es curioso cómo este libro y el de Cosculluela, El club de las modernas, transitan el mismo lugar y el mismo tiempo, sin embargo, ambos libros se observan desde la orilla contraria, hay nombres, que se repiten. Esto da una visión más completa de una época desconocida para el gran público. 

El de Felicidad Blanc aborda el tema del franquismo desde dentro, y el de Cosculluela, de forma tangencial, desde fuera. Ambas coinciden en la figura de la mujer en esas décadas, los treinta, los cuarenta y posteriores décadas, y cómo, en cualquier caso, tuvieron que abrirse camino con lo que pudieron. Blanc, ninguneada en todo momento por su marido, Leopoldo Panero, violento, alcohólico, celoso, siempre ausente del domicilio. Cuando se  entera del verdadero amor que siente Felicidad por Luis Cernuda la deja postrada en la calle y esta decide firmar un pacto pírrico para no dejar a sus hijos al cuidado de su marido, que conducía borracho a altas horas de la noche.

Una mujer que no estaba preparada para ser madre, y que se dedica fervientemente a sus hijos, ante un padre que los menosprecia y trata de inculcarles valores viriles, fuese al precio que fuese.

También se detallan en el libro los esfuerzos del régimen por limpiar su aura de destrucción en el ámbito internacional con distintos viajes por América para llevar la cultura española, viaje por Cuba, donde eran increpados sistemáticamente por el auditorio de ser espías del régimen o de haber matado a García Lorca, a pesar de que se reunieron los poetas de Escorial con Francisco García Lorca y Laura de los Ríos en Nueva York para ver cómo estaban en su exilio americano.

Al final el libro transita los espacios que habitaron los hijos, los enamoramientos, las parejas de los hijos tras la muerte del padre, que se siente más como un alivio que como una pérdida. El trabajo que pidió al propio ministro en el Palacio de Exposiciones, ella, una mujer que no estaba preparada para el trabajo físico o presencial. Las idas y venidas a las distintas cárceles y frenopáticos en los que recluían a Leopoldo María, cuya enfermedad mental ya estaba empezando a controlar todas sus acciones.

Las penurias de la guerra y de la posguerra, y sobre todo, la soledad del marido ausente. Narra con total verosimilitud las noches de alcohol, de fiestas, de viajes intempestivos que tenían como fin que Leopoldo siguiese su fiesta interminable con amigos:

"A la hora de comer viene inevitablemente Luis Rosales. Luego van apareciendo los demás, Luis Felipe Vivanco, Emiliano Aguado, algunas veces Rafael Sánchez Mazas". Sánchez Mazas fue uno de los creadores de la Falange, y padre del escritor Rafael Sánchez Ferlosio y el cantautor "Chicho" Sánchez Ferlosio.

También cercanos son Dámaso Alonso y la escritora Eulalia Galvarriato,  ganadora del premio Nadal. 

Muy sustancioso el prólogo de Virginia Trueba con un nuevo sesgo feminista sobre la producción literaria de mujeres escritoras en la transición y en los años finales del régimen.

39.- Memoria del paisaje. José Montané. Libro de la exposición del pintor jienense en la Diputación provincial de Jaén. Con textos de Guillermo Rojano, Juan Manuel Molina Damiani, Vicente Barba y el propio artista José Montané. 

Esta exposición es necesaria dentro del marco de recuperación de los artistas de nuestra tierra. Obra no mostrada jamás en exposición pública, rastrea la memoria cromática del autor, Montané, sobre un lugar cercano a la ciudad: las termas de Jabalcuz y los jardines, que se remontan a principios de siglo XX, lugar cargado de historia simbólica, no solo por el lugar ctónico y totémico que representa para la ciudad la sierra de Jabalcuz, a la sazón, uno de los lugares más altos del término municipal de la capital, con 1616m, sino que, además, ha supuesto un lugar de veraneo, esparcimiento y de residencia para muchos jiennenses, ya que Jabalcuz es un barrio de la ciudad de Jaén. Hasta la Casería de Jesús, casa de diseño modernista, se desplazaba el poeta Miguel Hernández para visitar a su amigo el viñetista sevillano Oselito, en los convulsos años de la guerra civil que el oriolano vivió en Jaén.

La contemplación de ese paisaje da lugar a muchos de las obras que vertebran la exposición de Memoria del paisaje, con cierta influencia fauve, de manchas aplicadas sobre el lienzo, de luces violentas que recuerdan a los espacios en sombra del parque de Jabalcuz con sus subidas y bajadas y sus hornacinas vegetales donde mana el agua y el frescor en veranos calurosos. Obras de pequeño formato que recuerdan también al quesadeño Zabaleta y su trazo más puro, sin esnobismos, directo, del ojo a la mano, trazo significativo en sí mismo, sin academicismos.



Foto de Paz Madrid para Jaén Hoy



Fotografía de Paz Madrid para el diario Jaén Hoy.

Exposición que juega con la memoria del autor y la memoria de la propia ciudad, lugar que se vienen disputando en su reparación, Jabalcuz, y que nadie da por concluido, ruina a medio hacer, restos de color, recuerdo no tan lejano de un paisaje difuso, cuando había una pequeña ciudad en las termas, con el mítico bar de María la guarda, y su iglesia local dedicada a San Damián, y un servicio minúsculo de Correos. 

Obras , especialmente las de gran formato, que leen muy bien la vanguardia no figurativa del expresionismo abstracto, lectura que el paisaje apoya como correlato y el autor interpreta desde lo cercano para hacerlo instante universal. La disposición vertical de algunas de sus obras, recuerdan al primer Rothko, que investigaba ya los límites del discurso pictórico dispuesto  de otra manera, límites expresivos que trabaja Montané coordinándolo con aperturas abstractas a lo horizontal, vuelo de la mirada que acompaña lo vislumbrado imaginado y lo visto y comprobado por el ojo. De la idea a la realidad transida por la coloración del paisaje. Un paisaje que visita las sierras cercanas, también desconocidas para el gran público, como es ese lugar que ya habitara las novelas de Muñoz Molina, Mágina, y los ocres dispuestos en sierras desprendidas de la vegetación y que se reinterpretan en la mirada subyugada del artista.

40.- El club de las modernas. Eva Cosculluela.

Reúne este libro el esmerado trabajo realizado por Eva Cosculluela sobre una institución conocida de soslayo por el público lector: el Lyceum femenino, pero que, a mí, personalmente, como profesor de Lengua y Literatura siempre me ha fascinado. Un club de mujeres modernas que lucharon con denuedo por la liberación de la mujer. A pesar de los ingentes obstáculos que iban a encontrar por el camino, de intelectuales que se pusieron en contra, y de amplios sectores de la sociedad que vieron en el Lyceum una amenaza a la estabilidad social.

"Decididas a adelantar la hora en el reloj de España", al decir de María Teresa León, llevaron a cabo la creación del Lyceum cultural que presidía honoríficamente la reina Victoria Eugenia y la duquesa de Alba, e incluso, con esos apoyos, se encontraron con la oposición de muchos otros sectores, que pensaban que la creación de este Lyceum, iba a estropear la capacidad "innata" de las mujeres de ser madres e iban o descuidar las labores "propias" de las mujeres.

Es cierto que gran parte de las socias pertenecían a la clase alta, bien económica o intelectual, y que las cuotas que debían pagar era una cantidad muy significativa, tres pesetas en 1926, y esto era un gran porcentaje de un sueldo medio. Por otra parte, tener formación intelectual o académica universitaria, entre mujeres en esos mismos años, era algo que estaba reservado a contadas excepciones, y sin embargo, crearon el Comité de los Niños, precisamente para cuidar a los hijos de aquellas mujeres que no podían cuidarlos porque tenían que trabajar.

Herederas de la ILE, la Institución Libre de Enseñanza, del krausismo de Giner de los Ríos, cercanas a la Residencia de Señoritas, la hermana melliza de la Residencia de Estudiantes, surge el Lyceum como una institución independiente donde las mujeres no se dedicasen a dar cursos de costura o de cocina, sino a aprovechar exposiciones de pintura, recitales, charlas, conferencias. Recuerdan a la tradición liceística en el resto de Europa, la de Londres, Berlín, París, e incluso Melbourne, en cuya órbita intelectual de tradición moderna querían entrar las fundadores de este selecto club. Era un club de emancipación de la mujer, nada que ver con la sección Femenina que decía a la mujer cómo comportarse y cómo ser mujer.

Compruebo con alegría que cuando le hablo a mis alumnos y alumnas de esta institución, les suenan ciertos nombres y comprenden que la opacación femenina procede de épocas más oscuras, donde se pidió borrar el papel decisivo de la mujer en las artes y la creación artística, o incluso, la científica. Nombres como María Teresa León, Concha Méndez o Carmen Conde de las que conocen incluso algunos versos o libros. Es esperanzador. Las cosas se estudian ahora de manera global, no por escuetas nóminas adelgazadas con intención sesgada.

Consiguieron estas mujeres ciertos hitos como, por ejemplo, el Comité del Libro para Ciegos, donde se podía leer los "libros blancos" en braille para que los ciegos pudiesen aprender a leer y disfrutar de la lectura.

Otro logro fue abolir el artículo 438, por el cual, en caso de adulterio por parte de la mujer, si era descubierta in fraganti, el marido podía "defender su honor" hiriendo al hombre y llegando a matar a la mujer sin temor alguno a ser juzgado por ello. 

Todos estos logros fueron sumando en conjunto el gran valor del Lyceum femenino.

Cosculluela nos desgrana las vicisitudes de formación del Lyceum, pero también nos detalla la vida de cada una de las fundadoras o las más relevantes mujeres que estuvieron al frente de dicha institución, y destaca a Clara Campoamor, figura importantísima dentro de la jurisprudencia y diputada ella misma en cortes donde defendió el sufragio femenino, a pesar de proceder de una familia humilde, la llamaban "la costurera", porque ese oficio es el que hubo desempeñado durante mucho tiempo hasta que fue adulta y pudo sacarse el bachillerato, y pocos años después, la carrera de Derecho, ejerciendo como abogada, defendiendo a Concha Espina y a Josefina Blanco, liceísta, actriz, y exmujer de Valle-Inclán, el que le pidió, al casarse, que dejase su carrera actoral, tan mal vista. Campoamor consiguió que Valle Inclán le pagara una pensión, aunque se negó de por vida a hacerlo, y además, consiguió la custodia de los hijos para Blanco, algo completamente inaudito.

El libro se lee con gran interés porque desgrana la vida de muchas mujeres pioneras, como es el caso de Colombine, Carmen de Burgos, la cual, podría parecer que por el carácter de adelantada a su tiempo, periodista, la primera mujer española corresponsal de guerra, de firmar sus artículos, iría a secundar la aparición de dicho club, pero todo lo contrario. Colombine tal vez pensó que por ser amante de Gómez de la Serna, con un hijo ilegítimo, sería rechazada por tan selecta institución.

Asimismo son sonados los rechazos ideológicos de Ortega y Gasset y de Gregorio Marañón ante el Lyceum, pero la época y la modernidad no daban para más en una sociedad muy conservadora que iría avanzando poco a poco con el devenir del tiempo.

También nos recuerda Cosculluela la figura de Victoria Kent, la primera mujer en España en abrir un bufete de abogados. 

El libro está repleto de detalles interesantes que completan una visión de la época cultural española antes de la guerra civil, ya que las actividades que llevaban a cabo, así como muchos de los comités, dejaron de existir cuando estalló el conflicto. 

Recompone entonces Cosculluela una exhaustiva labor de documentación, cuando hay documentación, se queja la autora, sobre una época de la que hemos conocido solo un poco, o lo que el canon impuesto durante el franquismo nos dejó conocer, dejando de lado las dificultades que sufrieron estas mujeres, así como los prejuicios a los que se debían enfrentar a diario. 

La vida de María de la O Lejárraga, cuyo marido Gregorio Martínez Sierra,  que como bien sabemos firmaba todas sus obras, con la aquiescencia obligada por ambos y por una época conservadora. Una vida, de novela, sin duda, que, cuando murió su marido, Martínez Sierra, quedó Lejárraga sin autor fantasma que firmase sus trabajos, y cuyos derechos, nunca pudo cobrar ella. Lejárraga incluso se topó con el todopoderoso Walt Disney, a quién ofreció una obra: Merlín y Viviana, que tenía como protagonistas a dos animales. Disney la rechazó, y poco tiempo después apareció La dama y el vagabundo, con trama y personajes sospechosamente parecidos, pero ya no se pudo enfrentar a la omnipotente maquinaria burocrática y legal estadounidense.

Muy divertida es la anécdota que desgrana Cosculluela cuando el entonces joven poeta Rafael Alberti recitó,  (junto a una tortuga y una paloma enjaulada, ataviado con pantalones y levita de payaso), algunos de sus poemas dedicados a la estulticia en el Lyceum. Después de preguntarle a la tortuga que por qué estaba tan aburrida, a lo que esta le respondió al oído que era por leer libros de Pérez de Ayala, estando allí presente la esposa del mencionado, Mabel Rick, con la indignación propia de la misma que se levantó y se marchó indignada del acto, a lo que respondió Alberti: "Paréntesis. Unas cabritas se marchan, dejando una bolita en su lugar de reposo". Y continuó mencionando a otros autores, cuyas esposas estaban allí presentes: Gregorio Martínez Sierra, Juan Ramón Jiménez, Eugenio D´Ors, Ortega y Gasset, Valle-Inclán, y muchos otros. El espectáculo o performance lio tal alboroto que las voces se podían oír desde fuera del salón, mientras que otras mujeres se quedaron dentro disfrutando la lectura, ya que entendieron que esto no era más que un aspecto de la vanguardia que recorría Europa.

O mujeres como Carmen Baroja, Pilar de Zubiaurre o María de Maeztu que siempre han figurado en la historia de la literatura como las "hermanas de", eternas "segundonas" de una estirpe de familias de creadores, en donde la mujer, por ese deseo conservador de esa sociedad, no podía ser creativa de ninguna manera. Y, sin embargo, su labor, se ha visto pocas veces reconocida, como es el caso de Zenobia Camprubí, sin la cual, no se podría entender la vida y la obra de Juan Ramón Jiménez, al cual, le llevaba los libros, hablaba con editores, corregía los versos, pasaba a limpio sus textos, cobraba los pagos y buscó una salida a las continuas recaídas mentales de la frágil salud del poeta de Moguer, tanto es así, que cuando le concedieron el Nobel, María Teresa León afirmó en una carta, "a Zenobia le han dado el Nobel". Al tiempo que Zenobia traducía al español por primera vez la obra del poeta indio Rabrindanath Tagore y publicaba artículos en diferentes medios de comunicación.

Sin duda, es un libro fundamental para entender una época. Necesario cien años después para mirar atrás y descubrir cuánto hemos avanzado. Y cuánto nos queda por hacer. 

41.- Personaje secundario. Sofía Balbuena.

42.- El libro rojo Iván Humanes.

junio 

43.- Llega Holobionte de Ángel Olgoso, publicado por Libros del Innombrable.

44.- Poesía. Me llega, cortesía del traductor Fabrizio Cossalter, de la editorial Pre-Textos, La pura superficie, de la cual, leí algunos poemas hace unos años en la desparecida revista Vallejo & Co. En esta ocasión, estoy leyendo el libro en italiano, lengua que se presta como ninguna al placer de la lectura, y después lo leeré en castellano. Libro que mezcla la prosa y el verso, pero escrito mayoritariamente en prosa. 


Recuerda a la metafísica pessoana, a la definición de las personas por el vacío que las rodea en lo cotidiano, y en lo límites que establecemos con otros seres.

45.- Cuentos completos de Mario Levrero. Me quedaban unas colecciones de cuentos más recientes por leer de este libro publicado por Penguin, y vuelvo a ellos con denodada voracidad, debido a que a literatura de Levrero siempre deja con hambre. 





46. Cuando entonces. Onetti.



Qué decir de Onetti, con el que todos los que escribimos aprendimos a escribir. 

47.- Viaje al fin de la noche. Louis-Ferdinand Cèline. 
Alegato antibelicista delirante de Cèline, que como Hansum, Heidegger, y otros más, sufrieron una deriva en sus apoyos filonazis y antisemitas. 

Comentarios

Entradas populares de este blog

Prólogo a la reedición de "ahora blancanieves cojea algunas veces de mi mano" de Manuel Lombardo Duro. 1974-2026

ahora blancanieves cojea algunas veces de mi mano Unión Tipográfica, Jaén, (1974). Manuel Lombardo Duro   Prólogo Posicionada la estética de Lombardo Duro, (Jaén, 1944), en la encrucijada intelectual de finales de los 60 y comienzos de los 70; situada su poesía tras los restos del naufragio novísimo y la deriva de la estética pop , ya cansada de la imagen y sus recurrencias; superada la escuela del medio siglo que derivase hacia otras sentimentalidades poco productivas. Supera, asimismo, la lírica de Lombardo, ese buenismo neofolclorista asignado por los cánones más reaccionarios a la poética andaluza, a los alargados resabios del Lorca más primero, a la dicción simbolista machadiana del recuerdo. La solución estética de cierta poesía española de finales de los sesenta, fue, la decantación natural hacia el experimentalismo poético que aparece con los libros de José-Miguel Ullán, sus famosas tachaduras, fotografías retocadas o alfabetos inventados,  o con la poesía...

Aquí nos meamos en los frisos góticos

 Somos un pueblo que se mea en sus frisos góticos.                                          Friso gótico del maestro Egas de la catedral de Jaén Somos una ciudad-pueblo que deja colchones y basura en los callejones antiguos, en los paños góticos, ay, en Jaén, la tierra del quejido, el pueblo hecho de pueblos, porque nadie es de Jaén, Jaén, nadie es de aquí-aquí, todos nuestros muertos vienen de fuera, de Benatae, de Albánchez de Mágina, de Beas, de más allá del más allá, porque nadie, nadie en esta santa tierra descompuesta tiene los santos cojones de hacer una autovía, no se vayan a enfadar en Madrid o en Sevilla, porque se tarda más en llegar a los pueblecillos de la sierra de Segura desde la capital que a Madrid, porque eso sigue pasando y a todos nos da igual, miramos a otro lado, somos la tierra de la decadencia, y nos conformamos con lo que se les cae a...