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Falcó

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 José Luis Falcó (1952-2026) Me avisa Ferrer Lerín de que su amigo Falcó ha fallecido. José Luis Falcó Gens. Profesor e investigador de la Universidad de Valencia. Nunca me dio clase, sin embargo, ejerció un gran magisterio en mi obra investigadora puesto que, su estudio:  Poesía española contemporánea , (Alhambra, 1981), era un clásico entre los estudiantes de filología hispánica, y cuando llegó a mí, recuerdo leerlo fervorosamente, (yo, que me creía entonces poeta), porque en él, se hablaba de muchos autores que habían pasado inadvertidos para otra crítica del momento y que en los noventa, no teníamos otra forma de conocer sino a través de antologías y estudios como este. Era la época de crear otro canon lírico, superar las mordazas de la estética dominante. Entre otros muchos autores, en ese libro se podía leer a Cirlot, Costafreda, Defarges, Fernando Millán,  Ullán,  Labordeta, a los postistas, a Crémer, Nora, a Ory, a Leopoldo María Panero, a Ferrer Lerín, a Bar...
  Barcelona no existe David Castillo Editorial Pez de Plata Traducción: Enrique Mercado “Barcelona ya no es una fiesta”   Lo inquietante de las distopías es la distancia política o estética que resta para que nuestro mundo, este mundo, o incluso, este país, se convierta en una de ellas.  Se puede apreciar cómo, lo vaticinado por Orwell en  1984,  se ha cumplido con creces en diferentes partes del mundo, y que incluso, que ha resultado peor, ya que Orwell, no fue capaz de advertir el terror que se aproximaba con el control desmedido por parte de las redes sociales, envuelto en forma de regalo de las nuevas tecnologías. El control político vino envuelto en celofán, en forma de interfaz consumista, como casi todas las adicciones, de gratis, para luego llegar a firmar un nuevo pacto social con lo tecnológico, sin saber, o sabiendo de forma pírrica, que era el hombre el que claudicaba en este proyecto de sociedad alienada, ciberproletaria y hosti...

Clases de español

  Clases de español   Recuerdo mis clases de español para extranjeros durante el último año de carrera de Filología hispánica en Granada. Había dos chicas islandesas, no abundaban los islandeses, había, sobre todo, holandeses, ruidosos y altaneros; japoneses, extraños y sumisos; estadounidenses, cheerleaders y predicadores; suizos, prácticos y metódicos. Uno de los suizos estuvo limpiando un reloj durante un día entero, desmontándolo y rearmándolo paciente y ajeno a las explicaciones. Los checos pretendían saber más que tú, discutían contigo el más mínimo aspecto de gramática, como si hubiesen inventado la gramática española, como si fuesen herederos de Nebrija, el bohemio, y el subjuntivo no encerrase secretos para ellos. Una chica danesa, a la que veía en el futuro como la Lotte de Werther , pura, y dando de comer a chiquillos y borregos en las prístinas fuentes de la abundancia de su país boreal. Australianos defensores del medioambiente con cara de mil desiertos...

Programa de Redistribución de Posible Turismo Interno

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 Rest abroad for all. PRPTI. Nunca lo supimos, pero los que nos reunimos en aquel recóndito lugar, estuvimos a punto de desaparecer en un pueblo deshabitado.  Solo existía porque nosotros estábamos allí, unos servicios contratados a través de una plataforma digital de reservas de casas rurales, pero, como después llegué a descubrir, era, en realidad, un programa pionero y avanzado de redistribución de posible turismo interior, o PRPTI, no confundir con PRPTE, Programa de redistribución de posible turismo exterior, es decir, de extranjeros que llegan a España. Ambos programas son, o eran, secretos, yo lo he sabido mucho tiempo después, y solo por un error, que después detallaré. Casi toda la gente que encontramos esos días trabajan para el organismo oficial del gobierno interno, y no eran muchos; este programa funciona, principalmente, en localidades deshabitadas, (o la España vacía, al decir de los cursis), así es más fácil recomponer o remedar a casi toda la población, o al m...
Barcelona no existe David Castillo Editorial Pez de Plata Traducción:  Enrique Mercado Lo inquietante de las distopías es la distancia política o estética que resta para que nuestro mundo, este mundo, o incluso, este país, se convierta en una de ellas.  Se puede apreciar cómo, lo vaticinado por Orwell en 1984, se ha cumplido con creces en diferentes partes del mundo, y que incluso, que ha resultado peor, ya que Orwell, no fue capaz de advertir el terror que se aproximaba con el control desmedido por parte de las redes sociales, envuelto en forma de regalo de las nuevas tecnologías. El control político vino envuelto en celofán, en forma de interfaz consumista, como casi todas las adicciones, de gratis, para luego llegar a firmar un nuevo pacto social con lo tecnológico, sin saber, o sabiendo de forma pírrica, que era el hombre el que claudicaba en este proyecto de sociedad alienada, ciberproletaria y hostil, disfrazada de cortesía atiborrada de diazepam. Las peores pesadillas ...

Investigaciones en un poema anónimo

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  Investigaciones en un soneto anónimo Avrà cantú sembrá ladén la témpere, la témpere quembrí lalán to plande, mácaran sémere, san to quisande, quisande mácare plin toja sémere. Acán cartú, simplé quetoz, le gadas quembra, lalú sicezs rempé rométo, sémere san so quísande so péto, ni peto ni quisánde la fagadas; ni acán ne fémoz lo sissió clembutra la clen la buz ra faz, no men re sinda psidrá templú, ra faz sandi si sutra. Perjén tomí:  fuscor láról.la exinda, fi exinda si foltor falém clarutra, s´ha vin dun clor, se de un mor sa´h derinda  Este soneto es, aunque legible, incomprensible. No se conoce el idioma, si bien, se sospecha que recuerda levemente al romantch , que ya, apenas pronuncian unas pocas almas en Suiza . Sin embargo, el cotejo de textos antiguos romantch desmienten dichas analogías. El original, del siglo XIV , nos muestra la mano certera de un poeta docto en la técnica poética del soneto. Lo revolucionario de este texto es su antigüedad, pues sería una d...

VIEJA TRIBU

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Ese día dejó de pesar. Ya no era sino el producto de su presente sin vivir. No estaba muerto, ni enfermo, no existía. Había conseguido lo dictado por su religión sin libros. Si antes tuvo sexo, ahora ya no quedaba nada. Ni deseo. Había cuerpo, sin embargo, no se vivía, no se alimentaba, y si pesaba, eran solo los huesos, el esqueleto semifuncional, la piel redirigida hacia el centro, pero sin función adecuada. Los órganos hacía tiempo que se habían autofagocitado.  La piel cetrina se momificaba, se encurtía, se metía en conserva. Pertenecía la tribu de los muertos vivos, vigilada por los vivos muertos que controlaban la pérdida de funciones vitales. Se consideraba que un vivo pasaba a ser de la vieja tribu cuando el corazón solo latía una vez cada jornada, y en ese temblor, el pulmón de llenaba de aire y recorría extasiado el cuerpo todo para insuflar algo de halo al mínimo ataúd que era su existencia. Viven en un parque de atracciones al lado de una gasolinera, con condiciones ade...