Sin palabras mi madre bendecía /
la mesa, con el gesto de la cruz /
sobre el pan no tocado por sus manos,/
pan humilde sobre el mantel de flores/
de plástico, tocaba, con el dorso /
de sus dedos, la blanca harina en surcos/
duros, y ser la miga apetecible,/
abriéndose tan blanda en la mirada,/
traducida a dolor de Jesucristo,/
repartiéndolo a todos en la mesa;/
por la noche, esa era mi fe tan pobre, /
más tarde, al acostarnos nos volvía/
a persignar de nuevo, nos tapaba,/
en la cama, dejándonos apenas/
esa humedad de beso en nuestra frente,/
con ese olor inconfundible a madre,/
el aliento sin peso de la noche,/
bendecido a oscuras por sus dedos,/
preguntándole a Dios por esa ausencia/
sin palabras, sin humedad, sin tacto,/
hijos de un Dios que no nos conocía. ///
Prólogo a la reedición de "ahora blancanieves cojea algunas veces de mi mano" de Manuel Lombardo Duro. 1974-2026
ahora blancanieves cojea algunas veces de mi mano Unión Tipográfica, Jaén, (1974). Manuel Lombardo Duro Prólogo Posicionada la estética de Lombardo Duro, (Jaén, 1944), en la encrucijada intelectual de finales de los 60 y comienzos de los 70; situada su poesía tras los restos del naufragio novísimo y la deriva de la estética pop , ya cansada de la imagen y sus recurrencias; superada la escuela del medio siglo que derivase hacia otras sentimentalidades poco productivas. Supera, asimismo, la lírica de Lombardo, ese buenismo neofolclorista asignado por los cánones más reaccionarios a la poética andaluza, a los alargados resabios del Lorca más primero, a la dicción simbolista machadiana del recuerdo. La solución estética de cierta poesía española de finales de los sesenta, fue, la decantación natural hacia el experimentalismo poético que aparece con los libros de José-Miguel Ullán, sus famosas tachaduras, fotografías retocadas o alfabetos inventados, o con la poesía...
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